Prehistoria:
Situémonos en el contexto temporal, estamos en el Neolítico (7000-3200 a.C.), el neolítico surge al finalizar el paleolítico el cual estuvo marcado por la glaciación que conllevo el movimiento hacia el sur para huir en lo posible del frío y la nieve, fue en esta época neolítica donde se comenzó el sedentarismo, que estaba constituido por grupos de personas que vivían cuevas y cuya economía se basaba en la ganadería. Las manipulaciones de rocas y metales evolucionaron hasta la creación de útiles cerámicas con decoración incluida. Con el desarrollo de la sociedad Neolítica surgieron las primeras manifestaciones fúnebres, como el entierro en fosa, donde el cadáver podía ir acompañado con diversos objetos como collares, huesos, cerámicas, etc.
Aunque es muy posible que en el Neolítico ya existiera algunos grupos en la zona de Alcalá de Guadaíra, los restos arqueológicos más accesibles nos llevan a la época inmediata tras el Neolítico, es decir, la Edad del Cobre o Edad Calcolítica (2500-1500 a.C.), donde se descubre el cobre y el oro y se empieza a desarrollar la metalurgia. Esta Edad Calcolítica heredó del Neolítico el aumento de población, debido al asentamiento cada vez más acusado de los grupos de individuos en zonas cercanas a cuevas y/o ríos.
En la zona del Valle del Guadalquivir podemos destacar que sobre el año 2000 a.C. se desarrolla la llamada “cultura del vaso campaniforme”, que destaca por el desarrollo de la cerámica, y de la cual tenemos los restos más cercanos en el yacimiento del Gandul, donde se encuentran también restos megalíticos. Es a partir de este año 2000 a.C. cuando en todo el Valle del Guadalquivir se percibe un retroceso demográfico y una concentración de la población en centros fortificados, posiblemente debido a disputas de poder y al mantenimiento de los cultivos y la ganadería en los asentamientos.
La Romanización: (219 a.C. – 416 d.C.)
La época de aculturación romana empezó en la península en el 218 a.C., en la zona sur y este de la península esta romanización fue mayor y más rápida, empezó en Ampurias (ciudad fundada por los griegos y rebautizada ahora por los romanos, esta situada en la costa catalana) donde Roma desembarcó para enfrentarse a los cartagineses que en aquel momento dominaban esa parte de la península.
La zona sur de la península fue adherida en el siglo II a.C. (y el resto de la península en el siglo I a.C., pasando a denominarse Hispania), y lo que ahora es Sevilla recibió el nombre de Hispalis. Esta zona aplicó intensamente la cultura romana, de modo que el latín, la religión, el comercio, la moneda y el Derecho Romano se acuñó por las zonas dominadas y gracias a que la zona donde se encuentra Alcalá tenia un río y era una tierra muy apta para el cultivo, es posible que tuviera cierta relevancia como demuestra los numerosos hallazgos en el Gandul. |